domingo, 21 de abril de 2013

Otras historias

Peliculas


Un poema tan legendario como es la Odisea inspiro a algunas personas a creear historias sobre algunos de los viajes y travesias que pudo haber hecho Ulises en su intento de volver a casa. 
Esta es una de ellas:
 
Ulises y la Isla de la Niebla
TITULO ORIGINAL: Oddyseus and the voyage to the Underworld
OTROS TÍTULOS: Ulises y la isla de la Niebla
DIRECCIÓN: Steve Bacic, Terry Ingram
REPARTO:Arnold Vosloo, JR Bourne, Randall EdwardsAÑO: 2008
 PAÍS: Reino Unido, Canada, Rumania
GENERO: Historico
Sinopsis:
El rey Ulises ha estado lejos de Itaca durante veinte años. Los primeros diez luchando en la guerra de Troya; los últimos diez luchando para llegar a casa. Esta historia es demasiado horrible para Homero, por ello en la Odisea falta la aventura conocida como "La isla de la Niebla". Aquí el rey guerrero y sus hombres se enfrentan a una diosa del inframundo, Persephone y sus criaturas aladas, cuya única intención es traer muerte y destrucción a la humanidad.

Imagenes de la pelicula:



Link para ver el trailer de la pelicula desde Youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=c7WRyFevH94

Textos

La Odisea tambien inspiriro a muchos escritores a escribir novelas o textos basados en las aventuras que pudo llegar a haber vivido Ulises en su intento de volver a Ítaca.

Uno de ellos es Ulysses de James Joyce. En ella los protagonistas cambian sus nombres ( Bloom es Odiseo y Dedadlus es Telémaco) y relata el viaje del protagonista por Dublin. A su vez, los personajes ya mencionados son alteregos del escritor, el primero es el de grande y el segundo el de niño.
Existe todo un sistema de paralelismo (lingüísticos, retóricos y simbólicos) entre las dos obras (por ejemplo, la correlación entre Bloom y Odiseo, así como la que existe entre Stephen Dedalus y Telémaco).

Joyce dividio el libro en tres partes y dentro de esas partes esta dividido en capitulos.
Este es un resumen de cada uno de ellos:


Parte I: La Telemaquiada

Episodio 1: Telémaco

Son las 8 de la mañana del 16 de junio de 1904 (día en el que Joyce comenzó a cortejar oficialmente a Nora Barnacle, su ulterior compañera y esposa). Buck Mulligan (un cruel, verbalmente agresivo y bullicioso estudiante de medicina), llama a Stephen Dedalus (un joven escritor cuya primera aparición tuvo lugar en la anterior obra de Joyce A portrait of the artist as a young man) en la planta superior de la torre de Martello, desde la cual se puede avistar la bahía de Dublín. Stephen no responde a las agresivas e intrusivas bromas de Mulligan ya que está centrado, e inicialmente con desdén, en Haines (un indescriptible y antisemítico inglés de Oxford) a quien Buck Mulligan ha invitado. La molestia de Stephen hacia Haines tiene su origen en los gemidos que este ha emitido durante la noche debido a una pesadilla, los cuales le han perturbado.
Mulligan y Dedalus se dedican a mirar el mar desde la torre y Stephen en su ensoñación se acuerda de su fallecida madre, de cuya muerte aún se lamenta. La negativa de Stephen a rezar por ella en su lecho de muerte, sigue siendo una cuestión que suscita polémica entre los dos. Stephen revela que una vez oyó a Buck Mulligan refiriéndose a su madre en los términos de "brutalmente muerta". Al enfrentarse a esta acusación, Buck intenta defenderse pero se rinde rápidamente. Se afeita, prepara el desayuno y los tres comen. Posteriormente Buck se va cantando para sí mismo, sin saber que esa misma canción se la había cantado Stephen a su agonizante madre.
Más tarde, Haines y Stephen bajan a la playa donde Buck nada con unos compañeros. En este punto aprendemos que Buck tiene un amigo de Westmeath ausente que tiene una novia todavía sin nombre (que posteriormente resulta ser Milly Bloom). Stephen declara su intención de marcharse y Buck le pide la llave de la torre y dinero prestado. Al irse Stephen declara su inexistente intención de regresar esa noche a la torre, citando a Buck como usurpador.

Episodio 2: Néstor

Stephen está dando una clase de historia sobre las victorias de Pirrus en Epiro. Los alumnos se muestran visiblemente aburridos, desconocedores de la materia e indisciplinados. Antes de que abandonaran la clase, Stephen le cuenta a sus alumnos un complicado acertijo sobre un zorro que entierra a su abuela bajo un arbusto, el cual se aplana. Uno de sus estudiantes, Sargent, se queda rezagado para que Stephen pueda enseñarle como resolver unos problemas aritméticos. Stephen le complace pero le observa fijándose en su aspecto estéticamente poco agraciado y trata de imaginar el amor de su madre hacia él. Posteriormente, Stephen visita al señor Deasy, el antisemítico director del colegio, de quien recibe su paga y una carta que ha de llevar a la editorial del periódico con objeto de ser impresa. Deasy alecciona a Stephen sobre la satisfacción del dinero ganado mediante el trabajo y la importancia de administrar eficientemente los ahorros. Esta escena da lugar a una de las frases más célebres de la novela, en la que Dedalus afirma que "la historia es una pesadilla de la que estoy tratando de despertar" y dios es "un grito en la calle". Repulsa la visión parcial que el señor Deasy tiene sobre los hechos pasados, los cuales usa para justificar sus prejuicios. Al final de este episodio, Deasy hace otra observación incendiaria contra los hebreos, diciendo que Irlanda nunca ha tenido que perseguir a los judíos porque nunca les dejaron entrar.

Episodio 3: Proteo

En este capítulo, caracterizado por un estilo narrativo donde la acción es presentada al lector desde la percepción de Stephen en forma de monólogo interior, encuentra el camino a Sandymount y deambula apesadumbrado por un tiempo, reflexionando acerca de varios conceptos filosóficos como su familia, su etapa de estudiante en París, y de nuevo, la muerte de su madre. Mientras recuerda y reflexiona se acuesta sobre unas rocas y observa a una pareja que pasea con su perro. Escribe algunas ideas poéticas y decide marcharse, pegando un moco en una roca porque no tiene pañuelo.

Parte II: La Odisea

Episodio 4: Calipso

La narrativa cambia abruptamente. Vuelven a ser las 8 de la mañana, pero la acción se desplaza a una calle del interior de Dublín y se centra en el segundo (y principal) protagonista del libro: Leopold Bloom. Leopold es un publicista judío que vive en el número 7 de la calle Eccles y está preparando el desayuno a la vez que Mulligan en la torre. Le lleva el desayuno y el correo a su mujer, Molly, cuyo verdadero nombre es Marion. A continuación lee una carta de su hija Milly. El capítulo concluye con una visita a un retrete anexo a la casa donde defeca.

Episodio 5: Los comedores de loto

Bloom comienza su día, dirigiéndose furtivamente hacia la oficina de correos (tomando intencionadamente una ruta más larga), donde recoge una carta de amor de parte de "Marta Clifford" dirigida a su pseudónimo, "Henry Flower". Compra un periódico y se encuentra con C. P. M'Coy. Mientras charlan Bloom distrae su mirada hacia una mujer con medias, pero un tranvía pasa impidiéndole seguirla con la mirada. A continuación lee la carta y se deshace del sobre en un callejón. Sale en dirección al servicio de la iglesia católica y piensa sobre lo que está pasando en su interior. Entra en una farmacia donde se encuentra con Bantam Lyons, a quien inintencionadamente le da un ticket de apuesta para una carrera de caballos. Finalmente Bloom va a la casa de baños para lavarse para el resto del día.

Episodio 6: Hades

El episodio comienza con Bloom entrando en un carruaje fúnebre con otros tres hombres, incluido el padre de Stephen, Simon Dedalus. Son conducidos hacia el funeral de Paddy Dignam, en el cementerio Glasvenin. El carruaje pasa cerca de Stephen y Blazes Boylan. Durante el trayecto discuten sobre las distintas formas de morir y ser enterrado, mientras a Bloom le remuerden pensamientos sobre su hijo muerto, Rudy, y el suicidio de su padre. Entran en una capilla, son testigos del servicio y a continuación salen junto con el carro que porta el ataúd. Bloom se fija en un misterioso hombre con impermeable durante el entierro. Bloom sigue meditando sobre la muerte, pero al final del episodio expulsa los mórbidos pensamientos de su mente para centrarse en la "cálida vida llena de sangre caliente".

Episodio 7: Eolo

En la oficina del Freeman's Journal, Bloom trata de poner un anuncio. A pesar de los ánimos iniciales recibidos por el editor, Myles Crawford, no lo consigue. Stephen llega con la carta de Deasy acerca de la fiebre aftosa, pero no se cruza con Bloom. Stephen anima a Crawford y a los otros a ir un bar, y de camino les cuenta una anécdota sobre "dos vestales de Dublín". El episodio está fragmentado en pequeñas secciones, cada una con un titular de estilo periodístico, y se caracteriza por su abundancia de artimañas y personajes retóricos.

Episodio 8: Los lestrigones

Los pensamientos de Bloom se van salpicando con referencias a la comida según se acerca la hora del almuerzo. Se encuentra con un antiguo amor, Josie Breen, quien le cuenta la noticia del parto de Mina Purefoy. Entra al restaurante del Hotel Burton, pero se siente asqueado al ver a los hombres comer como animales. Se dirige entonces a la tienda de vinos y licores de Davy Byrne, siendo recibido por Nosey Flinn. Se toma un sandwich de queso gorgonzola y un vaso de borgoña, y reflexiona sobre los primeros días de su relación con Molly y de cómo se ha deteriorado su matrimonio: "Yo. Y yo ahora". Cuando Bloom deja el restaurante, Nosey Flynn habla con Davy Byrne sobre el carácter sobrio de Bloom. Bloom se dirige ahora hacia el Museo Nacional para mirar las estatuas de las diosas griegas y, en particular, sus bajos. Al llegar ve a Boylan al otro lado de la calle y, llevado por el pánico, entra en el museo.

Episodio 9: Escila y Caribdis

En la Biblioteca Nacional, Stephen explica a varios estudiantes su teoría biográfica de los trabajos de Shakespeare, especialmente Hamlet, que según él está basado en su mayor parte en el supuesto adulterio de su mujer, Anne Hathaway. Bloom entra en la Biblioteca Nacional para mejorar el anuncio de Keyes. Se topa con Stephen brevemente y sin saberlo al final del episodio.

Episodio 10: Las rocas errantes

En este episodio hay 19 pequeñas secuencias que nos muestran los recorridos de varios personajes por las calles de Dublin. El episodio termina con una explicación de la cabalgata del teniente William Humble, segundo Earl de Dudley, a través de las calles, donde es encontrado por varios de los personajes que ya conocimos en la novela, aunque ni Stephen ni Bloom están entre ellos.

Episodio 11: Las sirenas

Este episodio es regido por la música. Bloom tiene una cena con el tío de Stephen, Richie Goulding, en el hotel Ormond, mientras que el amante de Molly, Blazes Boylan, tiene un encuentro con ella. Mientras cena, Bloom observa a las seductoras meseras Lydia Douce y Mina Kennedy que cantan la canción de Simon Dedalus.

Episodio 12: Cíclopes

Este capítulo está narrado por un habitante anónimo de Dublín. El narrador se dirige a un bar donde se encuentra con un personaje al que se refiere como el "ciudadano". Cuando Leopold Bloom entra en el bar es reprendido por el ciudadano, que es profundamente nacionalista y antisemita. El episodio acaba con Bloom recordándole al ciudadano que su Salvador era judío. Cuando Bloom está abandonando el bar, el ciudadano, enfurecido, lanza un tarro de galletas contra la cabeza de Bloom, pero falla. El capítulo está marcado por extensos relatos aparte de la voz del narrador: hipérboles de jerga legal, pasajes bíblicos, mitología irlandesa, etc.

Episodio 13: Nausícaa

Gerty McDowell, una joven mujer en la playa de Sandymount, medita sobre el amor, el matrimonio y la feminidad mientras anochece. Poco a poco, el lector se va percatando de que Bloom la está observando desde lejos y de cómo ella exhibe sus piernas y su ropa interior hacia él, aunque es difícil discernir qué hay de realidad y qué hay de fantasía sexual por parte de Bloom. El clímax masturbatorio se acentúa con los fuegos artificiales de un bazar cercano. Cuando finalmente Gerty se va, Bloom se da cuenta de que ésta es coja. Después de algunas digresiones, Bloom decide ir al hospital a visitar a Mina Purefoy. En la primera parte del episodio se imita (y se parodia) el estilo de las revistas y novelas románticas de la época.

Episodio 14: Bueyes del sol

Bloom visita el hospital de maternidad donde Mina Purefoy va dar a luz y finalmente se encuentra con Stephen, que está bebiendo con Buck Mulligan y sus amigos de la facultad de medicina. Se van a un bar donde continúan bebiendo, siguiendo de cerca la evolución del exitoso nacimiento del bebé. Este capítulo está lleno de juegos de palabras de Joyce, quien parece recapitular la historia completa de la lengua inglesa. El episodio empieza con prosa latina, aliteración anglosajona y continúa con parodias de Malory, la Biblia del Rey Jacobo, Bunyan, Defoe, Sterne, Gibbon, Dickens, y Carlyle, entre otras, antes de concluir con una neblina de argot prácticamente incomprensible.

Episodio 15: Circe

El episodio quince está escrito como un guion de teatro, incluidas instrucciones de escenario. La narración es interrumpida constantemente por alucinaciones experimentadas por Stephen y Bloom -fantasiosas manifestaciones de los miedos y pasiones de los dos personajes. Stephen y Lynch caminan hacia Nighttown, el distrito rojo de Dublín. Bloom los persigue y los encuentra por casualidad en el burdel de Bella Cohen. Al ver cómo Stephen derrocha el dinero, Bloom decide guardar a salvo el resto del mismo. Stephen, sufriendo alucinaciones, visualiza el cadáver putrefacto de su madre, que se ha levantado del suelo para enfrentarse a él. Asustado, utiliza su bastón para golpear una araña de luces y sale corriendo del burdel. Rápidamente, Bloom paga a Bella por el daño causado y sale corriendo detrás de él. Al final le encuentra discutiendo acaloradamente con un soldado inglés que, al entender que Stephen había insultado al Rey, le propina un puñetazo. La policía llega y dispersa a la multitud. Mientras Bloom cuida de Stephen, sufre una alucinación sobre Rudy, su difunto hijo.

Parte III: El Nostos

Episodio 16: Eumeo

Bloom lleva a Stephen al refugio del cochero, para intentar hacerle recuperar el sentido. Allí se encuentran con un marinero borracho, D. B. Murphy. Montados en un coche, Stephen canta una canción espiritual del compositor barroco Johannes Jeep, y él y Bloom sacan a relucir su misoginia. El episodio está dominado por el tema de la confusión y las identidades erróneas, poniendo en cuestión continuamente las propias identidades de Bloom, Stephen y Murphy. El estilo narrativo de este episodio, enmarañado y elaborado, refleja los nervios, el agotamiento y la confusión de los dos protagonistas.

Episodio 17: Ítaca

Bloom regresa a casa con Stephen, quien rechaza el ofrecimiento de pasar la noche en su casa. Los dos hombres orinan en el jardín trasero, Stephen se va, perdiéndose en la oscuridad, y Bloom entra en casa y se va a dormir. El episodio está escrito en forma catequística, siendo el episodio favorito de Joyce de toda la novela, según se dice. El episodio consta de una serie de preguntas y respuestas científicas, avanzando de esta forma en la narración de la trama. Las preguntas son muy variadas, yendo desde unas sobre astronomía hasta otras sobre la trayectoria de la orina. Los críticos señalan el irónico y desbordante "enciclopedismo" que caracteriza a este episodio, uno de los que hacían a George Bernard Shaw recomendar encarecidamente la lectura del libro.

Episodio 18: Penélope

El episodio final, que también exhibe la técnica del monólogo interior que hemos visto en el episodio 3, consiste todo él en un soliloquio a cargo de Molly Bloom: ocho larguísimas oraciones compuestas de seguido (sin signos de puntuación) describen los pensamientos de Molly, la esposa de Bloom, mientras yace en la cama al lado de su marido.
Molly adivina que Leopold ha tenido una eyaculación ese día, lo que le da pie a recordar sus posibles infidelidades con otras mujeres. Pasa a considerar las diferencias entre Boylan y su marido, en términos de virilidad y masculinidad. Siente que ella y Leopold tienen suerte después de todo, a pesar de las normales dificultades matrimoniales. Molly recuerda también a sus muchos admiradores, anteriores y actuales. Lamenta no tener dinero suficiente para comprar ropa elegante, y opina que Leopold debería dejar su trabajo publicitario y conseguir uno mejor pagado en otra parte. Piensa luego en lo bonitos que son los pechos femeninos comparados con los genitales masculinos. Recuerda el tiempo en que su marido le sugirió posar desnuda por dinero. Sus pensamientos retornan a Boylan y el orgasmo que tuvo con él horas antes.
Un silbido de tren se escucha en el exterior, y Molly piensa en su infancia en Gibraltar. Debido a su aburrimiento y soledad, ella había recurrido a escribirse cartas a sí misma. Recuerda que su hija le envió una simple postal esa mañana, mientras que su marido recibió una carta entera. Imagina recibir una nueva carta amorosa de Boylan. Recuerda la primera carta amorosa que recibió, del teniente Mulvey, a quien ella besó bajo el puente en Gibraltar. Ella más tarde perdió el contacto con él y se pregunta lo que habrá sido de él y qué habría sucedido si no se hubiese casado con Leopold.
Molly siente que le empieza el periodo, lo que confirma que su cita secreta con Boylan no ha provocado un embarazo. Hace uso del orinal. Los distintos acontecimientos del día pasado con Boylan cruzan por su cabeza. Vuelve a la cama y piensa en las veces que ella y Leopold han tenido que mudarse de casa. Su mente entonces vuela a Stephen Dedalus, al que ella conoció de niño. Conjetura que Stephen en realidad no es nada engreído y más probablemente es un ingenuo. Fantasea con tener encuentros sexuales con él. Resuelve ponerse a estudiar para que Stephen no la mire por encima del hombro. Piensa luego en los extraños hábitos sexuales de su marido y acaba especulando con que el mundo funcionaría mucho mejor si se organizase en sociedades matriarcales. Su pensamiento se dirige otra vez a Stephen, y tras recordar la muerte de la madre de éste, evoca la de su propio hijo, Rudy. Deprimida, desecha esta línea de pensamientos.
Molly piensa en despertar a Leopold por la mañana y revelarle los detalles de su asunto con Boylan para hacerle comprender su culpabilidad en ello. Decide hacerse con unas flores, por si Stephen llegase a acudir. Pensando en flores, Molly recuerda el día en que ella y Leopold estuvieron en Howth, la propuesta de matrimonio de él, y su aceptación: "Sí dije sí quiero Sí", frase con la que concluye la novela.

Imagen de la portada del libro

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